Sobre cultos oficiales y creencias profanas...
La religión de la Modernidad y la crisis ecológica global. Una mirada desde la periferia (de)colonial.
Horacio Machado Aráoz (Colectivo Sumak Kawsay – Asanoa Catamarca; Docente de la Universidad Nacional de Catamarca)
Vía:ALAINET http://alainet.org/active/58181
Estamos viviendo las etapas 'más avanzadas' de una civilización que ha nacido, ha crecido y se ha mundializado declarándole la guerra a la Madre Tierra, la fuente nutricia de todas las especies, incluida la humana... Nosotros, en gran medida, hemos sido 'educados' en esa 'civilización'. Se nos ha 'enseñado' que el Ser Humano está por encima y por afuera de la Naturaleza; que somos 'superiores', y que estamos para dominarla y someterla. Nos creemos el Sujeto y la pensamos como Objeto...
Pero, más aún, nos hemos acostumbrado a creer (y a sentir) que 'vivimos para progresar' y que el 'progreso' se logra a costa de la explotación de la Naturaleza... Y así, toda nuestra ciencia y nuestra tecnología se han 'desarrollado' en una carrera alocada por su conquista y explotación. Hemos dedicado nuestra inteligencia y esfuerzos a crear saberes y herramientas inventados por y para la 'mejor' explotación de la Naturaleza, es decir, de los 'recursos naturales' (naturaleza exterior) y de la 'fuerza de trabajo' (naturaleza interior)... Explotación racional, le dicen... La guerra ha sido su "gran laboratorio", extendido ya a escala planetaria. Grandes 'inventos' y 'adelantos tecnológicos' han nacido de la preparación para la guerra, o en sus campos de batalla, en la interminable competencia entre potencias por la 'superioridad' militar... Es que del poderío bélico depende –en última instancia- la capacidad de apropiarse de la Naturaleza... Medio indispensable de conquista, la guerra ha sido así también el móvil básico de la producción de 'conocimientos' y, en definitiva, del 'confortable' mundo del 'progreso'...







Por Boaventura de Sousa Santos *

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