El pueblo cajamarquino fue el gran protagonista, con su inquebrantable ánimo de lucha, expresado en una larga movilización de ocho días que iniciaron desde las lagunas de Celendín hasta la ciudad de Lima, demostraron su inquebrantable voluntad de no permitir que la penosa realidad que viven hoy a causa de la Megaminería, se vuelva a repetir. Los días de marcha sumaron 120 organizaciones sociales de base de las macroregiones norte, centro, sur y oriente, como de Lima también.
A su llegada a Lima los caminantes se concentraron en la participación del Foro: Agua, Minería y Desarrollo en el Perú, sumando en total 1.500 personas, quienes activa y conscientemente hicieron del Foro un espacio de reflexión, debate y propuestas, con alegría, y mucho espíritu de lucha.
Al día siguiente, se constituyo en el colegio El Agustino el Tribunal de Justicia Hídrica, cuyos objetivos fueron, en primer lugar, recoger información directa de los representantes nacionales de casos emblemáticos que hayan sido violados sus derechos naturales, y sancionar, enjuiciar y recomendar a las empresas mineras responsabilidades éticas y socioambientales.
Durante el último día de jornada, la Gran Marcha Nacional, la consigna fue: “Seamos un río”. Y lo fuimos, en un recorrido por las calles de la ciudad de Lima entre más de 15mil personas de diversas organizaciones sociales, políticas, de mujeres, ecológicas, de niños, de artistas, de músicos, de campesinos, de indígenas, todos y todas gritamos a una sola voz: “El pueblo ya lo sabe, CONGA es inviable, AGUA SÍ, ORO NO. ¡CONGA NO VA!!. Fue una marcha sin precedentes, desde la realizada por la NO elección de Keiko Fujimori el 26 de mayo del 2011, no se habían movilizado tantos actores políticos y sociales. Dentro de las finalidades de la Gran Marcha fue llevar una propuesta de proyecto de ley al Congreso que contemple al agua como derecho humano y constitucional, prohibir la actividad minera en cabeceras de cuenca y la prohibición de la minería con cianuro y mercurio.
Así con propuestas, acciones, y determinación, terminó esta extensa jornada. Abramos paso para que el río siga corriendo ya que esta lucha recién comienza.








